La Dactiloscopia Argentina
Su origen y evolución
Juan Vucetich nació en 1858, en lo que hoy es Croacia y emigró
hacia la Argentina, a los 24 años. En 1888, ingresó en la
Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Hasta entonces, la técnica utilizada para la individualización
de las personas era el método antropométrico, ideado por el
francés Bertillión. El "Bertillonage" (deficiente
e inseguro), basado en las medidas de ciertas partes del cuerpo humano y
las particularidades fisonómicas, era utilizado como instrumento
de las investigaciones por la policía de Francia desde 1882. La policía
Argentina consideró necesario instalar una oficina que se ocupara
de las funciones relacionadas con la identificación de las personas.
Entonces se comisionó al doctor Augusto P. Drago para estudiar el
método en el gabinete establecido por el propio Bertillión
y tras su informe la Policía de la Ciudad de Buenos Aires creó
una dependencia dedicada a la identificación antropométrica.
Sin embargo, fue en el ámbito de la Policía de la Provincia
de Buenos Aires donde se produjo la gran revolución en lo referente
a la identificación de las personas, ya que al mismo tiempo que Drago
establecía la identificación antropométrica en Buenos
Aires, Vucetich se ocupaba de investigar las huellas digitales, por solicitud
de sus superiores, en La Plata.
El Capitán de Navío, Guillermo J. Nunes, Jefe de la Policía
de la Provincia de Buenos Aires, le encargó a Vucetich la organización
de una Oficina de Identificación Antropométrica; le entregó
una revista que contenía un estudio sobre las impresiones digitales
y le sugirió que tal vez él podría instituir un sistema
por medio de estos dibujos.
Aquella publicación era la Revieu Scientifique del 2 de mayo de 1891
y el artículo se refería a los trabajos que dejó Truncos
Francis Galton. Sabiendo que el método empleado, hasta la fecha,
era el Bertillonage, Vucetich lo adoptó para instalar y organizar
el Gabinete Técnico Policial que se le encargara. Pero al aproximarse
al tema de las estrías papilares de los dedos, comenzó a dedicarse
intensamente a su estudio. Hasta entonces no conocía absolutamente
nada sobre impresiones digitales, pero aceptó la insinuación
de su superior y se dedicó a la tarea de obtener impresiones digitales
nítidas para hacer un análisis comparativo y buscar la manera
de utilizarlas en el servicio de Identificación.
El intenso estudio que efectuó, tomando como base lo ideado por Francis
Galton, lo llevó a corroborar las ideas de aquél, es decir
que los dibujos papilares podían ser clasificados por grupos. Al
mismo tiempo que dirigía la Oficina de Identificación Antropométrica,
Vucetich acumuló gran cantidad de impresiones digitales. Y es así
como a la par del Servicio Antropométrico, dió forma y organizó
el servicio de identificación por medio de las impresiones digitales,
en 1891. Además inventó los elementos necesarios para captar
lo más perfectamente posible los dibujos dactilares de los dedos
de ambas manos y puso en práctica todo cuanto fue necesario para
sistematizar el método.
El nuevo procedimiento de reconocimiento, que llamó "Icnofalangometría"
o "Método galtoneano", estaba compuesto por 101 tipos de
huellas digitales que él mismo había clasificado sobre la
base de incompleta taxonomía de Galton.
El 1º de setiembre de ese año, el método de Vucetich
comenzó a aplicarse oficialmente para la individualización
de las personas, con el registro de las huellas dactilares de 23 procesados.
Pero para llegar a su logro máximo, Vucetich debió trabajar
unos años más. Después de intensas investigaciones
llegó a establecer que en las figuras dactilares sólo son
cuatro las formas fundamentales que se repiten insistentemente: había
encontrado la clasificación fundamental y así creado el Sistema
Dactiloscópico Argentino.
A cada uno de estas cuatro conformaciones las llamó: A-1; I-2; E-3
y V-4 denominaciones que se adoptarían luego a nivel mundial.
Los aciertos en la investigación policial, mediante el sencillo y
eficiente método dactiloscópico de Vucetich, impulsaron al
gobierno a generalizar el procedimiento de filiación: a principios
de siglo se extendieron las primeras cédulas de identidad en nuestro
país y el método argentino -muy superior científicamente
a los usados hasta entonces- se difundió por todo el mundo como técnica
identificatoria.
Cada vez que conseguía perfeccionar sus ideas y teorías, como
consecuencia de sus investigaciones, Vucetich producía la consiguiente
publicación, promoviendo así la continuidad de su obra. Sus
trabajos experimentales se tradujeron en el libro Instrucciones Generales
para el Sistema Antropométrico e Impresiones Digitales. Tres años
después de iniciarse en la ciencia de la Dactiloscopia; apareció,
en 1894, Idea de la Identificación Antropométrica. Las impresiones
digitales.
Cuando ya había conseguido reunir un importante cúmulo de
material y había logrado que se conocieran los fundamentos del nuevo
sistema identificador, sometió su descubrimiento a la crítica
de los hombres de ciencia de toda Latinoamérica, en el Segundo Congreso
Científico Latinoamericano, celebrado en Montevideo, en marzo de
1901. En las resoluciones de ese congreso se determinó invitar a
todas las naciones del Continente Americano a adoptar las impresiones digitales
como medio individualizador insuperable.
Vucetich concurrió luego al Segundo Congreso Médico de Buenos
Aires, presentando allí su trabajo Dactiloscopia Comparada, que contenía
los fundamentos de esta disciplina y sus relaciones con las ciencias biológicas
y establecía comparaciones con los diversos sistemas individualizadores
ideados por sus antecesores.
Esta obra, de 1904, se considera la principal de Vucetich: recibió
premios y menciones en todo el mundo y fue traducida a los principales idiomas,
incluso el japonés.
Al celebrarse el Tercer Congreso Científico Latinoamericano, en agosto
de 1905, Vucetich presentó su trabajo Evolución de la Dactiloscopia,
en el cual respondía a la siguiente cuestión:
"¿Cuál es el sistema preferible en materia de identificación
de delincuentes reincidentes: el antropométrico de Bertillión
o el dactiloscópico de Vucetich?" Las conclusiones aprobadas
por el Congreso Científico fueron sumamente importantes. Hicieron
notar la eficiencia del sistema dactiloscópico, al poner de manifiesto
su economía, facilidad y rapidez operatoria. Destacaron, además,
la inefabilidad que representaba, al estar comprobado que no existían
dos personas con dibujos iguales en las yemas de los dedos.
En 1911, cuando una ley nacional ordenó el enrolamiento general de
los ciudadanos, Vucetich fue nombrado Perito identificador y director del
Registro Nacional de Identificación, que con algunas variantes, es
hoy el Registro Nacional de las Personas.
Su labor, sin embargo, fue mucho más allá: realizó
viajes de estudio a la India y China intentando develar el origen remoto
de la identificación mediante las huellas digitales; asistió
a congresos científicos y publicó numerosas obras sobre su
método, que resultaron en la adopción universal de la dactiloscopia.
Vucetich murió en 1925. En el camino de sus logros tuvo que vencer
toda clase de dificultades, que le opusieron instituciones y costumbres
establecidas desde largo tiempo atrás. No obstante, supo lograr el
reconocimiento de la comunidad científica internacional, con un triunfo
de la investigación considerado entre los más importantes
del siglo....
"Vucetich, fué un Sabio que honró a la Policía
de la Provincia de Buenos Aires, y al País"