Se perfila a lo largo de su vasta, profunda y compleja
obra, la personalidad de Juan Vucetich, como la austera figura de un
héroe civil de la
mas valerosa y abnegada estirpe de bienhechores humanos; de uno de esos
grandes sembradores que, en medio de sinsabores y tormentas, han constituido
el testimonio viviente de la verdad, depositando en el surco de la vida
semillas germinadoras para futuros milenios.
El ha aportado a los hombres el evangelio de la verdad inconcusa, inalterable,
irrebatible, de la existencia del YO individual y su garantía
colectiva.
El instrumentó, entonces, los engranajes necesarios para la puesta
en marcha de este enorme motor, llamado, Dactiloscopía; además
también de los resortes que dieran lugar a poner en lo mas alto
su obra, y por supuesto a la República Argentina.
Su personalidad será, por lo tanto, tan eterna como el hombre mismo,
y su falta de reconocimiento en su tiempo; por lo que; en este presente,
se levanta nuevamente con su espada de ingenio para desafiar, con su aporte
enormísimo, los embates del futuro, que sobre su base agigantarán
la imagen de este hombre argentino, (que sin serlo, predicó que
este invento se denominaba “Sistema Dactiloscópico Argentino),
que supo, además, demostrar en el mundo la importancia de defender
los ideales demostrables, nada menos que científicamente, y que
hoy día nos diría: “crean en sus actividades, desarróllenlas,
defiéndanlas, propáguenlas, y sobre todas las cosas, después
de todo lo que les he contado, no busquen rédito económico
en ellas, porque solo sabe Dios, que ha puesto un don en cada uno de nosotros
para que lo despleguemos y utilicemos, a costa de nosotros mismos, para
enaltecer nuestra imagen en similitud de nuestra alma, la cual nos guiará,
y solo tendremos que rendir cuentas de nuestra labor ante El; duro será
el camino”.
Pero solo los grandes como Juan Vucetich, lo saben. Ya hizo todo lo que
su vida mortal le permitió realizar, ahora espera y.......... sólo
nos observa.
El viajó por el mundo para cotejar y ampliar su obra, con reconocidos
resultados, halló trabas jurídicas, ideológicas y
económicas, ahora en este humilde trabajo tratamos de enaltecer
su obra..¿alguien nos obstaculizará? Si es así, solo
levantarán viejos fantasmas que tratarán de callar la constante,
que a viva voz grita: Invento Argentino y Vucetichiano.