CAPITULO I
Explicación del sistema
SECCION I
Divisiones y Subdivisiones de la cabeza, del dedo medio izquierdo y pie izquierdo.
Suponiendo que la colección reunida comprende una seis mil tarjetas la repartición de ellas se hará como sigue:
Longitudes de cabezas pequeñas................ 2000
Longitudes de cabezas medianas.................2000
Longitudes de cabezas grandes...................2000
Total...........................................................6000
Cada una de esas tres divisiones de 2000 debe dividirse según el mismo procedimiento sin preocuparse de la longitud, en tres series según el ancho de la cabeza de cada uno, y esta nueva subdivisión no deberá contener sino:
Las de pequeñas anchuras de cabeza...........600, tarjetas y algunas fracción.
Las de medianas anchuras de cabeza...........600, tarjetas y algunas fracción.
Las grandes anchuras de cabeza..................600, tarjetas y algunas fracción.
Esas subdivisiones de 600 serán repartidas en tres grupos, según la longitud del dedo medio izquierdo, y cuenta entonces cada una:
De los dedos medios pequeños.........200 tarjetas.
De los dedos medios medianos.........200 tarjetas.
De los dedos medios grandes...........200 tarjetas.
La longitud del pie suministrará una cuarta indicación la cual subdividirá cada uno de los paquetes, y serán reducidos a series de 60 más o menos.
Para verificar en el armario si un individuo ha sido medido con anterioridad bajo otro nombre se procederá a tomar las medidas siguientes:
1° La longitud de la cabeza
2° La anchura de la cabeza.
3° El dedo medio izquierdo.
4° El pie izquierdo.
Y con estas cuatro mediciones se revisarán los cajoncitos que contiene el armario y se llegará de eliminación en eliminación al paquete final que debe contener la tarjeta buscada, en el concepto de que halla sido anteriormente medido.
Cuando las longitudes anotas están en el límite de las divisiones, y no se encontraran las tarjetas buscada, las averiguaciones deberán hacerse en la división inmediata.
SECCION II
Clasificación antropométrica
Los calificativos pequeño, mediano y grande de cada eliminación sucesiva, están clasificados por cifras.
Damos a continuación el cuadro de repartición de nuestras tarjetas con la indicación numérica de los límites de cada división, repartida en tres, agrupándolas exactamente por el orden y la disposición observada en nuestro armario de clasificación.
Cada una de las tres separaciones del armario está atribuida a una categoría diferente de longi-tud de cabeza: A la pequeña, B la mediana, C la grande (fig. 27 G). Cada casilla corresponde en nuestro armario a un cajoncito movible (fig. 27 H y contiene las indicaciones del espécimen que sigue:
Oficina de Identificación Antropométrica de Policía de la Provincia de Buenos Aires.
SECCION III
Explicaciones del modo que deberá procederse para colocar las tarjetas en el armario y ver si un individuo ha sido medido con anterioridad.
Cuando un sujeto medido con anterioridad vuelve a presentarse con su verdadero nombre, es inútil volver a medirlo; una averiguación de algunos segundos, en el libro índice, permitirá encontrar su tarjeta y constatar su veracidad.
Si al contrario, esta primera averiguación quedara sin resultado, es decir si el nombre declarado no figura en el libro índice, se procederá a tomarle la filiación antropométrica siguiéndole las mediciones.
Supongamos que un tal Julio Torres, sea aprehendido y conducido a una oficina, y que ese nombre no se encuentre en el libro índice; interrogado al efecto, declara que nunca ha sido arrestado ni medido.
Se procederá entonces a tomarle la filiación, y en las mediciones se encuentra una longitud de cabeza 18.5, una anchura de 14.3, un pie de 24.4 y un dedo medio de 10.6.
Una vez tomados y anotados esos datos se pasará a las averiguaciones por medición.
Se dará principio a la clasificación por las mediciones más seguras a invariables, como son las de la cabeza, del dedo medio y del pie y se dejará para el último las mediciones inciertas, como las de la estatura, la de la gran extensión, busto, etc.
Este último orden es el que observamos en el armario y que reproduce exactamente las disposiciones usadas en las colecciones de la Oficina de éste Departamento.
Principiaremos por la medición de la cabeza.
El nombrado Torres tiene una longitud de cabeza de 18.5 ¿en cuál de las tres categorías (pequeña, mediana o grande) debe encontrarse su tarjeta, suponiendo que la tenemos?
Allí las longitudes pequeñas A, enseguida las medianas B, y después las grandes C, cuyas clasificaciones están expresadas, por las cifras a 183 (es decir del principio de las mas pequeña hasta 183), 184-189 para la mediana, 190 cd hasta el infinito para las grandes (figura 27, G.).
La cifra indica que el individuo tenía una longitud de 18.5 debe encontrarse en la categoría de las longitudes denominadas medianas, comprendidas entre 184-189, (figura 27, H).
Incontinenti se eliminarán las dos divisiones A-C, y suponiendo que cada una contenga 300 tarjetas, de esta manera llegaremos a una eliminación de 600, y las 300 restantes están a su turno subdivididas en tres fracciones (de nueve cajoncitos cada una cada una) según el ancho de la cabeza, es decir las pequeñas de a hasta 153 (letra D); las medianas de 154 a 158 (letra E) y las grandes de 159 a cd, es decir hasta el fín (letra F) pues encontrarse en las pequeñas de a 153 (letra D) quedando por consiguiente eliminadas las fracciones E-F.
La tercera parte vuelve a subdividirse nuevamente sin ocuparse ni de la longitud, ni de la anchura de la cabeza, sino la longitud del dedo medio. Hay que tener en cuenta que las longitudes pequeñas están en los tres últimos cajones de la división D, medianos en los tres siguientes y grandes en los tres que siguen a éstos, las que están anotadas con los números: a 109 de 110 – 114 y de 115 cd.
El sujeto teniendo un medio de 10.6, es decir inferior de 10.9, debe haber sido clasificado en la categoría a 109, o sea en los tres últimos cajones de la fracción D.
Después se pasará el pie, cuya dimensión es de 24.4, o sea en el segundo cajón de la segunda fila, de 242 – 249.
De esta manera no se ha llegado a ocupar sino un reducido número de tarjetas, que se realizan en algunos segundos y entre las cuales se encuentra una que presenta exactamente la misma cifra de medición a un milímetro aproximadamente de la del presunto Torres, pero con la diferencia de que esa tarjeta no lleva el nombre de Torres, sino el de José Ortega, siendo éste un individuo de malos antecedentes, medido con fecha primero de Septiembre de 1891, y que la justicia lo hace buscar sin resultados desde hace varios meses.