Tiene como misión aportar a la investigación
de un hecho delictuoso el retrato del sospechoso, utilizando una metodología
de trabajo sencilla y rápida que consiste en el dictado de las facciones
del delincuente por parte del testigo presencial del hecho, quien las trasmite
al dibujante, el que las plasma sobre el papel (sin formatos previos ni
esquemas preestablecidos que condicionen el accionar tanto del dibujante
como del testigo), de modo tal que el recuerdo aparece libremente en la
mente de quien dicta, sin sugestiones subliminales que puedan distorsionarlo.
Se permiten tantas modificaciones como sean necesarias a los fines de lograr
un mayor parecido. Los dictados pueden ser realizados por varias personas
en forma conjunta, o separadamente.
Esta disciplina, es el resultado de un proceso de evolución
de sistemas que comenzó con la incorporación de un conjunto
de gráficos codificados patentados en 1956 en EE.UU. llamado Identi-Kit,
adoptado por la Institución Policial de la Provincia de Buenos Aires
en 1965. Fue utilizado hasta 1967, siendo reemplazado por otro sistema,
el Dictado de Rostro, igualmente codificado, pero que, a diferencia del
anterior, sustituía las placas de acetato (que sufren descomposición
con el tiempo) por papel transparente, permitiendo al dibujante calcar íntegramente
el rostro sobre el papel, tomando cada rasgo separadamente de una carpeta
que los contenía identificados, cada uno de ellos con números
y letras. Si bien este sistema representaba una mayor libertad y perfección
en su ejecución respecto de la metodología anterior, aún
estaba muy lejos de proporcionar la libertad en la ejecución (al
dibujante) tanto como la plena libertad de elección de rasgos (al
testigo dictante). Esto recién llegaría a mediados de la
década del 70, cuando se abandonó definitivamente la codificación,
que fue reemplazada por el dibujo libre sobre una hoja de papel en blanco
sin ninguna predeterminación que condicionara al testigo,
quien describía al delincuente basándose únicamente
en su propio recuerdo.
El dibujo a color se incorporó en 1996 para facilitar
el proceso mnémico en la evocación y reconocimiento que el
dictante efectuaba de la imagen. Actualmente se utiliza la digitalización,
que permite el escaneado del rostro obtenido para la reproducción
de la pericia original; la incorporación de la computación
ha facilitado también la tarea en el resto de los trabajos de colaboración
que efectúa la Sección, permitiendo mayor rapidez y efectividad
en la realización de: Cotejos fisonómicos, Caracterización
de imagen, Métodos cráneo-comparativos, Reconstrucción
de imagen deteriorada o incompleta, etc.-
Caracterización
de Imagen, Envejecimiento y Rejuvenecimiento
Sobre la imagen original se pueden efectuar
diferentes caracterizaciones;
esto permite observar cómo varía la imagen con el agregado
de cabello, bigotes u otros elementos.
Con esta posibilidad se trabajó sobre el resonado
caso "Conzi", donde
se realizaron múltiples
caracterizaciones a fin de dar con el sospechoso. También
se pueden efectuar el rejuvenecimiento o envejecimiento,
basados en los cambios fisonómicos que la edad produce sobre el
rostro.