Misión

Misión de la Capellanía General es hacer brindar una cabal atención docente, sacramental y pastoral al personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Para el cumplimiento de esta tarea la Capellanía General cuenta con Capellanes al frente de cada una de las Departamentales, al igual que para los Cuerpos y los Institutos de Formación del Personal Policial. La tarea docente, primera en orden al acto de fe, la debe implementar la Capellanía, para los distintos niveles y jerarquías. Dado el escaso número de capellanes con que cuenta en este momento la Institución Policial, esta misión se ve actualmente muy reducida. En lo que hace al servicio sacramental de sus miembros, se trata de facilitar el acceso a los sacramentos a quienes lo deseen, principalmente esto se lleva a cabo en los Institutos de Formación de Oficiales, de Suboficiales y Agentes y en los Cuerpos Policiales. Sin duda que la convicción de la existencia de Dios, de su cercanía, y de estar siempre viviendo bajo su Providencia y Amor, estimula al hombre a servir a la comunidad no sólo porque ella lo merece y requiere, sino aún prescindiendo de alcanzar o no el reconocimiento humano, sabiendo que nada escapa a la mirada paterna de Dios.

La tarea del Capellán

Destinado por el Capellán General, deberá cumplir el Capellán Policial las tareas pastorales que aquél le señale, dependiendo y actuando conforme sus indicaciones y directivas. Subordinará su tarea policial de la Autoridad local en cuanto a días y horarios a cumplir, así como otros requerimientos propios de su misión sacerdotal. En caso de superposición o dudas serán consultadas y resueltas por el Señor Capellán General. Con la mayor frecuencia posible visitará personalmente el área que se le ha confiado, siendo conveniente que lo haga en coordinación con la autoridad policial local, a fin de hallar al personal que desee atender, y también para no lesionar otras actividades propias del servicio. Para su desplazamiento solicitará la ayuda de dicha autoridad.  La tarea del capellán policial estará centrada en procurar para todo el personal bajo su dependencia:

Atención sacramental (estimular y posibilitar el acceso a los Sacramentos) ya sea facilitando al personal su concurrencia e inserción en la comunidad parroquial correspondiente, o bien acercándose el mismo sacerdote a quienes no pueden acceder fácilmente al templo local, (por ejemplo, con respecto a los detenidos que lleven un tiempo prolongado, sin poder salir de la comisaría).

Formación e instrucción moral y religiosa del personal: sobre todo aprovechando la instrucción (o academias) que se impartan en la localidad.

Asistencia humana, espiritual y moral: A fin de apoyar religiosa, anímica y psicológicamente cuando sea preciso.

Nexo con la comunidad civil: orientando y ayudando a quienes lo necesiten para una mejor inserción en el medio civil.

Oficiará los actos de culto cuando se le requiera sea por intenciones especiales, sea por los fallecidos en actos de servicio, u otras circunstancias que le requiera la Autoridad Policial.

Procurará ser, el capellán policial, el padre espiritual del personal policial que se le confíe. Para esta tarea podrá tener consigo personas civiles "ad honorem" que lo secunden bajo su responsabilidad, a los que capacitará para que lo apoyen pastoralmente, sin tener ninguna dependencia jurídica con la Institución Policial.

El único distintivo que utilizará el capellán en el desempeño de sus tareas, será su vestimenta clerical, que posibilite su fácil identificación. No debe usar distintivos que son propios del escalafón comando.

 

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