Dirección General de Servicios y Operaciones Aéreas
ANTECEDENTES Y DESARROLLO

En el año 1937, siendo jefe de la Policía el Dr. Pedro Ganduglia, se adquirieron los dos primeros aviones “Waco”, ubicando a la Policía de la Provincia a la vanguardia de las instituciones de la época, agregándose al poco tiempo otro avión marca “Stinson”, conformando así dichas aeronaves la primer flota aérea policial.

A los aviones mencionados le sucedieron “Cessnas T-50” y un bimotor inglés “Miles Geminis”. Por Decreto Nro. 126 del Poder Ejecutivo Provincial, el 23 de Enero de 1953 se formó la Dirección Aeronáutica de la Provincia de Buenos Aires, ésta dependía de la Jefatura de Policía hasta el año 1959 en que pasó a formar parte del Ministerio de Gobierno. Durante el período en que ambos organismos estuvieron unificados se produjo una gran expansión en material aéreo, existiendo una enorme variedad de aeronaves, como los aviones de propósitos generales “Bonanza B-35, Twin B-50, Cessnas, Bell 47 y helicópteros Aloutte 2 y D’Jiwn”.

En el año 1965 se creó la Brigada Aérea Policial, con asiento en el Fuerte Ensenada Barragán.

En Setiembre de 1975 se adquirieron para este Organismo tres helicópteros Bolkow-105, aeronaves de origen alemán fabricados bajo normas militares, cuyo uso está difundido en casi todas las policías importantes del mundo.

Luego se adquirieron dos aviones multipropósito “Piper PA-32, Cherokee Lance” y un bimotor “Piper PA-23 Azteca”.

Entre 1977 y 1980 se incorporaron otros tres helicópteros Bolkow-105.

La Brigada Aérea Policial operó posteriormente desde las instalaciones de la Escuela de Policía “Juan Vucetich”, hasta que se creó el Estado Mayor Policial cambiando el nombre de Brigada por el de Dirección Aérea, trasladándose a su base definitiva en el Aeropuerto de La Plata y otra de apoyo en La Matanza (Puente 12 de Autopista Richieri), cubriendo los múltiples requerimientos del Conurbano Bonaerense.

En esta etapa se efectuaron infinidad de servicios, acumulándose cerca de 15.000 horas de vuelo en innumerables misiones exitosas. Una destacable intervención se produjo durante el conflicto bélico de las Islas Malvinas, incorporando al mismo uno de nuestros helicópteros Bolkow –105 comandado por pilotos de nuestras fuerzas.

A partir del año 1987 comenzó una tarea de redimensionamiento del sistema aéreo policial, para tal fin se especializó al personal en institutos y centros de formación nacionales y extranjeros, habilitándolos a efectuar tareas de inspección y reparación de todos los componentes de nuestra flota de aeronaves. Como parte de dicho redimensionamiento, en el año 1993 se crea la Academia Aeronáutica Policial, que merced a la encomiable iniciativa de un entusiasta grupo de instructores y profesores, capacita en sus aulas a oficiales y suboficiales que a través de los respectivos cursos egresan como Aviadores Policiales y/o Mecánicos de Aeronaves, títulos éstos de nivel terciario con reconocimiento oficial de la Fuerza Aérea Argentina y la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires. En este mismo año se agregan a la flota helicópteros “R-22 Robinson” en sus dos versiones “Beta y Mariner” y un Bolkow-105.

En el año 1994 se agrega otro helicóptero Bolkow-105, permitiendo así incrementar sustancialmente nuestras operaciones. En este último período incorporamos un avión de alta performance técnica “PA-42 – Cheyenne 4000”, el que luego de una profunda inspección y recorrida general en 1999, se pone en servicio activo. En este mismo año, el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, resolvió llevar a cabo un proceso de reconversión de la versión original de los helicópteros Bolkow-105 a la denominada “BO-105 SUPER FIVE”, dotando a parte de éstos con faros de búsqueda nocturna y cámaras termográficas diurnas/nocturnas, como así también configurando a dos de ellos a la versión sanitaria, con avanzado y sofisticado equipamiento para evacuaciones de emergencia.

Esta gran disponibilidad de aeronaves descriptas permitió desarrollar en los últimos seis años una actividad de vuelo de casi 40.000 horas, completando así innumerables evacuaciones y procedimientos que ayudaron a una mayor coordinación y operación con las fuerzas terrestres y grupos especiales.

En el año 2001 se desprogramó la flota de helicópteros R-22 Robinson, incorporándose otro Bolkow-105 Super Five, con idéntico equipamiento a los restantes.

En la actualidad el Ministerio de Justicia y Seguridad, cuenta con un organismo aéreo desde casi los orígenes de la actividad aeronáutica en nuestro país. De este modo, desde el medio aéreo se contribuye diariamente con los fines policiales primordiales: “procurar la paz social, preservando el orden y los derechos de los habitantes”.